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No puedes utilizar cualquier clase de aceite mineral, debe ser Shimano, ya que es el único formulado para no afectar las juntas, retenes y otros materiales. El purgado o sangrado es sencillo, y sorprendentemente limpio, no derramarás ni una gota si sigues bien los pasos, pero aun así es muy importante retirar previamente las pastillas de freno para evitar una posible contaminación accidental. Purgar o sangrar consiste en extraer el aire o sustituir el aceite, impulsando desde la parte más baja del circuito para hacer salir todo el aceite viejo y aire por la parte más alta.
HERRAMIENTAS
Vamos a necesitar dos productos específicos Shimano y algunas herramientas conveniconales:

- Aceite hidráulico mineral Shimano. Disponible en envases de distinta capacidad: de 100, 500 o 1.000 ml.
- Kit de purgado Shimano. Válido para diferentes frenos Shimano. Referencia TL-BR. Incluye vasos, jeringa, latiguillo y varios espaciadores para los pistones.
- Llave fija de 7 mm. Plana o de estrella, necesaria para accionar el tornillo purgador de la pinza de freno.
- Llaves Allen. De 2,5 y 4 mm para la maneta de freno, pero puede que necesites de 5 mm para soltar la pinza de freno, de 6 mm para desmontar la rueda.
PASO A PASO
PASO 1: Por precaución, retiraremos las pastillas de freno. Suelen estar afianzadas con un tornillo o un pasador, que evita su salida involuntaria. Tras retirarlo podremos extraerlas. Hay que desmontar la rueda antes.

PASO 2: Cada freno tiene un separador específico que posiciona los pistones en el punto de purgado exacto. Si al introducirlo cuesta un poco, empuja los pistones hacia dentro apalancándolos con mucho cuidado.

PASO 3: Afloja la abrazadera de la maneta y sitúa está en posición horizontal, para que el tornillo purgador quede en el punto más alto y que las burbujas puedan viajar hacia ahí de forma natural. Retira el purgador.

PASO 4: Pon el tapón al vaso o embudo Shimano (tapón a modo de vástago central) y añade 10-15 ml de aceite mineral. Seguidamente, rosca el vaso en la misma rosca del tornillo purgador de la maneta.

PASO 5: Prepara la jeringa con aproximadamente la mitad de su volumen de aceite. Después, como ya sabes, presiónala para sacar todas las burbujas de aire que hayan quedado en el latiguillo.

PASO 6: Coloca una llave plana de 7mm en el tornillo purgador y conecta el latiguillo. Nuestra llave es de estrella y la dejaremos ahí colocada durante el proceso, pero sirve igualmente una plana abierta normal.

PASO 7: Coloca la jeringa en vertical para que las burbujas suban al punto más alto de ésta y no entren en el circuito. Abre 1/8 de vuelta el purgador y quita el tapón del vaso en la maneta. Comienza a introducir aceite.

PASO 8: A medida que comprimimos la jeringa el aceite sube por el circuito arrastrando al vaso las burbujas que pueda haber por el interior. Ten cuidado de que no rebose el vaso y se derrame el aceite.

PASO 9: Repite el proceso situando la maneta a 30 grados aproximadamente por encima y por debajo de la horizontal. Esta es la manera de que todas las burbujas atrapadas en cualquier recoveco sean expulsadas.

PASO 10: Cierra el tornillo purgador de la pinza, sin apretarlo en exceso. De momento deja todo como está, no lo desmontes, porque primero hay que asegurarse de que el purgado está bien logrado.

PASO 11: Comprueba el tacto. Debe ser firme y nítido. Si lo notas esponjoso es porque aún queda aire en algún punto del circuito y será necesario repetir los pasos anteriores.

PASO 12: Si el tacto es bueno y das por finalizado el purgado, puedes retirar el vaso de la maneta. Recuerda poner primero el tapón para no derramar aceite y proteger alrededor de la rosca con un papel o un trapo.

PASO 13: Vuelve a poner el tapón. Este tornillo lleva una junta tórica de goma que conviene cambiar para garantizar el perfecto sellado, aunque si la ves en buenas condiciones la podrás usar hasta el siguiente purgado.

PASO 14: Retira la jeringa. Truco de Carlos Ortega del Servicio Técnico de Shimano Iberia: estira de la jeringa a la vez que desacoplas el tubo para absorber la última gota que queda dentro de la punta del purgador.

PASO 15: No te olvides de poner el tapón de goma, que para algo está. Si se te olvida o abre involuntariamente podría entrar arena dentro del tornillo purgador y en el siguiente purgado ya sabes dónde iría a parar...

PASO 16: Monta las pastillas y la rueda. Si tienes que ajustar la posición de la pinza, afloja los tornillos, haz girar la rueda, frena y mantén la frenada, y aprieta los tornillos. Así quedará centrada sobre el disco.







