EL LEGADO DE PATRICE BRUNET EN ZÉFAL
La industria de la bicicleta francesa despide a una de sus figuras más representativas. Patrice Brunet, quien dirigió Zéfal como director ejecutivo entre 1988 y 2007, falleció dejando una huella profunda tanto en la compañía como en el sector ciclista.
Durante casi veinte años al frente de la empresa, Brunet lideró Zéfal en un periodo de importantes cambios para el mercado de la bicicleta. Su gestión coincidió con la expansión de la MTB en la década de 1990, un fenómeno que contribuyó a acercar la bicicleta de montaña a nuevas generaciones de usuarios y transformó el sector a nivel internacional.
UN PERIODO DE CRECIMIENTO EN PLENA TRANSFORMACIÓN DEL MERCADO
Bajo su dirección, Zéfal experimentó una etapa de crecimiento sostenido mientras la industria afrontaba una creciente competencia procedente de Asia. En ese contexto, Brunet defendió la continuidad de la actividad industrial en Francia y mantuvo su apuesta por preservar la independencia de la compañía.
Según destaca la propia empresa, su convicción sobre el valor del conocimiento y la experiencia industrial francesa fue determinante para asegurar la continuidad del proyecto empresarial y sentar las bases del futuro de la marca.
SU VINCULACIÓN CON EL CICLISMO MÁS ALLÁ DE LA INDUSTRIA
La relación de Patrice Brunet con el ciclismo fue mucho más allá de su actividad profesional. Reconocido coleccionista, reunió una de las colecciones más destacadas de carteles históricos relacionados con este deporte, reflejo de su interés por la historia y la cultura ciclista.
En los últimos años también participó en el proyecto Challenge du Tourmagne, colaborando en la publicación de un manuscrito dedicado a esta aventura ciclista de finales del siglo XIX. Actualmente, parte de aquel recorrido histórico puede seguirse a través de una ruta Gravel inspirada en el itinerario original.
EL HOMENAJE DE SU FAMILIA Y DEL EQUIPO DE ZÉFAL
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, sus hijos Matthieu y Aurélien Brunet, actuales responsables de la empresa familiar, junto con el conjunto del equipo de Zéfal, rindieron homenaje a su figura.
La compañía destacó su dedicación, curiosidad, humanidad y pasión por el ciclismo, cualidades que, según la empresa, continuarán inspirando a quienes compartieron camino con él tanto dentro como fuera del sector.
Con su desaparición, el mundo de la bicicleta pierde a uno de los protagonistas que acompañaron la evolución de la industria durante décadas, especialmente en años clave para el desarrollo de la MTB y la popularización del ciclismo moderno.






