El sur de Salamanca guarda un escenario privilegiado para quienes disfrutan descubriendo el territorio sobre dos ruedas. Entre las laderas de la Sierra de Béjar, los bosques de castaños y los pequeños pueblos de montaña, la red BTT Ruta de la Plata ofrece más de 350 kilómetros de recorridos señalizados que permiten explorar la comarca desde una perspectiva diferente, siempre en contacto directo con la naturaleza.

Lejos de los grandes centros de BTT masificados, aquí el atractivo está en la variedad de paisajes y en la sensación constante de estar recorriendo un territorio auténtico. En apenas unos kilómetros es posible atravesar los castañares que rodean Montemayor del Río, rodar por caminos que conectan municipios como Sorihuela, Sanchotello, La Hoya, Lagunilla o Valdelageve, o ganar altura para disfrutar de amplias panorámicas sobre los valles del sur salmantino.
El paisaje cambia constantemente, evitando la monotonía y convirtiendo cada salida en una experiencia diferente
Buena parte de los recorridos aprovechan antiguos caminos utilizados durante generaciones para comunicar los pueblos de la comarca. Esto permite pedalear por trazados alejados del tráfico y descubrir elementos que forman parte de la identidad del territorio: fuentes tradicionales, antiguos pasos ganaderos, muros de piedra, pequeñas ermitas y rincones rurales que permanecen prácticamente inalterados.
La red BTT Ruta de la Plata-Sierras de Béjar está estructurada en siete rutas principales, que permiten recorrer la comarca de forma completa y adaptada a distintos niveles y estilos de ciclismo
La primera ruta conecta el entorno de Béjar y su área de influencia con los municipios del norte de la Mancomunidad, funcionando como puerta de entrada a la red y enlazando caminos tradicionales que ascienden progresivamente hacia la sierra.

La segunda ruta une Montemayor del Río con Puerto de Béjar, siguiendo un corredor histórico muy vinculado a la Vía de la Plata, con paisajes de gargantas, bosques de ribera y antiguos caminos de comunicación entre Castilla y Extremadura.

La tercera ruta enlaza Sorihuela, Sanchotello y La Hoya, atravesando zonas de transición entre dehesa y montaña, con recorridos más suaves y accesibles, ideales para el cicloturismo recreativo.
La cuarta ruta se adentra en el entorno de Lagunilla y Valdelageve, donde predominan los paisajes forestales, los castañares y los caminos rurales poco transitados, en una de las zonas más tranquilas de la red.

La quinta ruta se orienta hacia el área de Navalmoral de Béjar y las proximidades de Candelario, incorporando los tramos más exigentes de la red, con fuertes desniveles y ascensos que ofrecen amplias vistas sobre la Sierra de Béjar.

La sexta ruta recorre el sector de Valdelacasa, Valdehijaderos y municipios del oeste de la comarca, en un itinerario marcado por dehesas abiertas, paisajes agrícolas y pequeños núcleos rurales con fuerte identidad tradicional.
La séptima ruta actúa como eje de conexión transversal entre distintos puntos de la Mancomunidad, permitiendo enlazar tramos de las demás rutas y diseñar recorridos más largos o personalizados según el nivel del ciclista.
En conjunto, estas siete rutas estructuran más de 350 kilómetros señalizados que permiten descubrir la comarca en profundidad, combinando deporte, naturaleza y patrimonio en un mismo recorrido

Otro de los grandes valores de estas rutas es su capacidad para unir deporte y paisaje. Pedalear por la comarca significa atravesar un entorno donde la naturaleza sigue marcando el ritmo: castañares, dehesas, arroyos de montaña y miradores naturales acompañan al ciclista durante gran parte del recorrido. En primavera y otoño, cuando el paisaje alcanza su máximo esplendor, la experiencia adquiere un atractivo especial.

A ello se suma la tranquilidad. La baja densidad turística y la amplitud de la red permiten disfrutar de largas jornadas de bicicleta sin aglomeraciones, algo cada vez más valorado por quienes buscan destinos donde la naturaleza conserve su protagonismo.

Para quienes desean ampliar la experiencia, el territorio cuenta además con el Centro de Interpretación de la Ruta de la Plata-Sierras de Béjar, situado en Cantagallo, donde se ofrece una visión global de la comarca, sus rutas y su patrimonio.
También se puede planificar la visita a través de la web oficial Turismo Ruta de la Plata y la app Ruta de la Plata, que funcionan como guía digital con información sobre itinerarios, actividades y recursos turísticos
La experiencia ciclista se complementa además con el Festival La Candela, que se celebra cada año en primavera y otoño y que permite descubrir el patrimonio, las costumbres y la naturaleza de los 21 municipios mediante rutas de senderismo, actividades culturales, talleres, visitas guiadas y propuestas vinculadas al medio rural.

Para muchos aficionados al ciclismo de montaña, la Ruta de la Plata-Sierras de Béjar representa precisamente eso que resulta cada vez más difícil de encontrar: kilómetros de caminos bien señalizados, paisajes variados, pueblos con carácter y la posibilidad de pedalear durante horas en plena naturaleza.
Un destino que demuestra que, a veces, las mejores rutas son también las menos conocidas






