En esta comparativa entra las dos transmisiones más importantes del mercado nos vamos a centrar en los cambios y concretamente en su funcionamiento.
Para comparativas de peso y de precio puedes consultar la tabla adjunta. Shimano tiene varias alternativas en cuanto a los cambios en su XTR, con caja corta y casete compact, que es el más orientado a XC de competición, o el más versátil modelo de caja larga con casete 10-51, que es el que utilizamos en esta comparativa. Por su parte en el SRAM XX SL tenemos únicamente la versión que hemos probado, con casete 10-52.
Ahora entramos en la comparativa, con ventajas y desventajas de uno y otro en los diferentes aspectos. Esperamos que te ayude a elegir, pero ya adelantamos que a nosotros nos parecen increíbles ambos, sin duda las dos mejores transmisiones de la historia, y es una gozada tener, por fin, las dos alternativas para poder decantarse por una u otra.
COMPATIBILIDADES
Cuando SRAM sacó al mercado su ecosistema Transmission, la segunda generación de sus cambios AXS, creó un sistema cerrado incompatible con piezas anteriores. Únicamente los mandos eran compatibles con el AXS previo, por lo demás, cambio, cadena, casete y plato han de ser Transmission o T-Type, eso sí, pueden ser de cualquiera de sus grupos Transmission: XX, X0, GX o los mecánicos Eagle 90 y 70, y hay un kit de transformación a Wireless desde estos últimos modelos mecánicos. El nuevo XX DH supone un sistema aparte específico para descenso con sus 7 coronas. Además, para una transmisión T-Type necesitamos una bici con patilla de cambio UDH, si no la tiene, no puedes instalarla.
En cuanto a Shimano, sus Di2 son compatibles con cadenas, casete y platos de sus transmisiones mecánicas previas, así que si tienes una bici con transmisión Shimano de 12 velocidades puedes cambiar simplemente el mando y el cambio y pasarte a Wireless. La marca tiene disponibles kits de sus tres grupos Di2: XTR, Deore XT y Deore. También puedes combinar piezas entre ellos. Por otra parte, Shimano ha apostado por la tradicional patilla de cambio desmontable, así que cualquier bici, antigua o moderna, acepta esta transmisión.

En cuanto al rango de cambios, como decimos, en la versión que probamos Shimano usa casete 10-51, mientras que SRAM usa 10-52, así que hay un poco más de rango en SRAM. 520% frente a 510%. Las opción compact de Shimano usa casete 9-45, con un cambio específico de caja corta, y tiene un rango del 500%.
BATERÍAS
Ambos cambios llevan incorporada una batería desmontable de dimensiones similares, y autonomía comparable, en ambos casos suficientemente larga para no tener que estar pendiente con mucha frecuencia, y que podemos chequear rápidamente comprobando con un botón en el propio cambio. Es recomendable, no obstante, verificar que los avisos en el GPS funcionen como medida de precaución.

A favor de SRAM, que usa la batería ya conocida de todo el ecosistema AXS, de cambios, suspensiones, tijas AXS… a favor de Shimano, que la batería va más protegida en el cambio. SRAM cuenta en su modelo GX de un diseño de alojamiento de batería más protegido, que probablemente acabaremos viendo en todos los modelos cuando sean actualizados, tal como hemos podido ver en el prototipo de SRAM que Nino Schurter llevó en algunas carreras de la pasada temporada. En este aspecto hay que decir que, si bien la batería de Shimano va más protegida, es recomendable limpiar con frecuencia la tapa y alojamiento, para evitar que, con circunstancias de exposición al barro, pueda llegar a atascarse. Y para finalizar con el tema baterías, en ambos casos necesitamos cargador específico, y estaría bien implementar en futuras revisiones una carga directa al cambio por USB.
FUNCIONAMIENTO
Pasemos a hablar del propio funcionamiento de la transmisión, un punto en el que cada marca tomó un camino diferente en su evolución. SRAM incorporó con sus AXS Transmission un diseño de cambios completamente eficaz bajo carga. De hecho realmente el cambio es mejor cuando aplicamos carga que cuando no lo hacemos, llegando a unos niveles a este respecto nunca antes vistos. Podemos cambiar mientras aplicamos toda la fuerza a los pedales y el cambio se realiza sin problemas. Eso se consigue mediante un mapeo del sistema casete/cambio que hace que los cambios se realicen en el punto adecuado del dentado. En contrapartida, el cambio no es inmediato, es más lento de lo que teníamos como habitual. Por su parte, Shimano ha apostado por la rapidez, y el cambio se realiza de modo más inmediato al pulsar el mando.
Cuando hacemos cambios de una corona, el XTR sigue cambiando relativamente bien incluso bajo carga, sin llegar a los niveles de limpieza de SRAM. Las mayores diferencias vienen con cambios múltiples. Shimano es mucho más rápido sobre el papel, incluso permite personalizar la velocidad de cambios en 5 opciones. Cuando comparamos la velocidad de Shimano y SRAM con la bici montada en un caballete, incluso aún con la última actualización de firmware de SRAM, que aumenta la velocidad, la diferencia es palpable, tal como se ha visto en multitud de vídeos en RRSS, o puedes ver en el vídeo comparativo en nuestro canal.

Sin embargo esta prueba no es muy aplicable a la realidad, pues habitualmente en la montaña vamos a tener que hacer los cambios con cierta cantidad de carga. Cuando estamos haciendo fuerza no son posibles esos cambios tan rápidos de Shimano de manera limpia, para ello hay que acompañar el pedaleo con vacíos de carga, como hemos hecho tradicionalmente. En SRAM la velocidad en cambios múltiples es más lenta pero más segura, aunque si cambiamos varias coronas bajo carga tampoco son cambios tan limpios como de uno en uno.
En resumen, si cambias de uno en uno, que es lo más habitual, con Shimano el cambio es más inmediato y con SRAM más limpio bajo carga. Con cambios múltiples, depende de la circunstancia y cómo apliques la fuerza, con SRAM puedes desentenderte más, y con Shimano puedes conseguir cambios más rápidos aunque habrás de acompañar el cambio reduciendo la fuerza de los pedales.
FIABILIDAD
El SRAM XX SL lleva ya mucho tiempo en el mercado, y ha demostrado su robustez y durabilidad. El modelo que hemos probado, de hecho, tiene ya mucho rodaje, hemos hecho ya un cambio de cadena manteniendo el casete, y los cambios siguen siendo perfectos. De hecho la durabilidad de la cadena es sorprendentemente alta. En cuanto a Shimano, es más reciente y no hemos podido tenerlo tanto tiempo, pero hemos hecho en esta bici ya cerca de 3000 km, para poder empezar a tener conclusiones de robustez.
El sistema de anclaje específico de SRAM con la puntera DH requiere un montaje correcto y una longitud de cadena precisa, pero asegura unos cambios permanentemente fiables y que no hay que reajustar. Además no hay tornillos de ajuste de topes, no son necesarios. El cambio cuenta con un mecanismo de embrague que absorbe los impactos y vuelve a su sitio, y el sistema es como una roca. Al necesitar una longitud de cadena precisa, con SRAM necesitamos tener dos cadenas diferentes si queremos hacer cambios de plato. Con Shimano hay algo más de flexibilidad, aunque siempre habrá una longitud de cadena más adecuada para cada configuración.

El cambio Shimano XTR también tiene un mecanismo de embrague que absorbe los golpes, pero en este caso, al utilizarse patilla desmontable, ésta se puede doblar en un posible golpe y con ello perdemos la precisión de cambio, algo que puede ocurrir de manera poco perceptible pero que va afectando a los cambios, tal como ya sabemos en todos los años que llevamos usando este sistema tradicional. Nada, en todo caso, que no se pueda arreglar cambiando la patilla. En este aspecto, como contrapartida, Shimano ha hecho un diseño de cambio más recogido que SRAM, el cambio queda algo menos expuesto a los eventuales impactos.
En ambos casos hay la posibilidad de hacer microajustes incluso en marcha, una posibilidad que no hemos tenido que usar en SRAM. Su diseño está pensado para ser montado y, al no tener puntera desmontable, tener unas distancias prefijadas con el casete que aseguran los cambios desde el primer momento.

En Shimano, al montarlo sí hay que buscar el ajuste inicial para los cambios correctos, asi como ajustar los topes inferior y superior, al estilo tradicional. En nuestro caso, a lo largo de la prueba y tras afinar los cambios en las primeras salidas ya no hemos tenido que volverlo a tocar.
También queremos destacar, a la hora del mantenimiento, que SRAM apostó en sus transmisiones T-Type de una arquitectura modular con la que prácticamente todos los componentes del cambio son desmontables y reemplazables, algo que en Shimano no vemos a tanto nivel. Dos cosas más, SRAM gana un punto al tener un bloqueo de extensión que facilita la extracción de rueda, algo que no vemos en el Shimano. SRAM también aporta la roldana inferior Magic Wheel, que sigue girando cuando algo la atasca, mientras que Shimano aborda el problema de otra manera, con roldanas macizas para que nada se cuele.
MANDOS, ERGONOMÍA Y PERSONALIZACIÓN
Aquí hay grandes diferencias. Por una parte en SRAM tenemos más opciones de elección entre sus distintos mandos AXS disponibles. Las dos opciones más usadas son el Pod Controler, muy sencillo con dos botones, o el Pod Rocker, con un único botón y que también permite cambiar con el dedo índice además del pulgar. Forman parte del ecosistema AXS, así que podemos usarlos para los cambios pero también para tijas AXS o Flight Attendant. En todos los casos podemos configurar cada pulsación para subir o bajar coronas desde la aplicación de SRAM, y además podemos permitir la opción multishift, cambios múltiples cuando dejamos pulsado el mando, o bloquearla para proteger la transmisión en ebikes. En cuanto a la pila, usan la convencional CR2032.
En el caso de Shimano, el mando es más completo y personalizable, además de tener un diseño más recogido. Hay dos pulsadores con un tacto que reproduce la sensación de un cambio mecánico, que nos parece más apropiado para tener más control cuando perdemos sensibilidad en el dedo, con frío por ejemplo, y un tercer botón accesorio del que ahora hablamos. Los dos pulsadores principales son completamente personalizables en su angulación (excepto en el Deore) mediante un mecanismo de rótula, y además también son intercambiables, un truco que a nosotros nos gustó, al pasar el botón más largo atrás y el más corto delante, permitiendo un acceso más libre al pulsador trasero.

Sólo son accionables mediante el pulgar, pero permiten una doble pulsación, es decir, si apretamos un poco hay una pulsación, y más a fondo una segunda pulsación. Esta opción es posible en XT y XTR, y además es bloqueable en el XTR, y podemos personalizarla desde la aplicación de Shimano para diferentes usos, como asignar o no cambios múltiples, dobles cambios… A nosotros nos gustó asignar el cambio sencillo a la primera pulsación, y cambio doble a la segunda pulsación, que se convierte en múltiple si sigue pulsado. Pero cada cual puede configurarlo a su gusto, así como asignar subir o bajar coronas a uno u otro pulsador.
En cuanto al tercer pulsador accesorio, tal como viene de serie podemos usarlo para activar la función de microajuste y poder hacerlo en marcha, pero también se puede asignar a funciones del GPS, por ejemplo. En cuanto a la pila, en este caso el mando usa dos pilas CR 1632, fáciles de encontrar, aunque tal vez no tan universales como las 2032 que usa SRAM.
PESOS Y PRECIOS
Comparamos las versiones más ligeras de ambos






