Fox y RockShox, con el permiso de Magura y su modelo Vyron, son hoy por hoy las opciones más relevantes para quien quiera una tija telescópica electrónica Wireless en su MTB. RockShox lanzó su primera Reverb AXS en 2019, propulsando el concepto de tija sin cables a una gran escala, y prácticamente monopolizando el mercado durante varios años, con la única competencia, a otro nivel de ventas, de la mencionada Magura Vyron, que realmente fue la primera tija wireless desde su presentación en 2016.
En el año 2024 se presentó la primera tija Wireless de Fox, la Transfer NEO, incorporando una nueva ubicación de la batería, en la parte fija y no en la parte móvil, y un protocolo de comunicación muy rápido con el mando, y unos meses después llegaba la segunda generación de RockShox Reverb AXS, con una arquitectura externa e interna completamente renovadas y que también tiene una ubicación de la batería en la parte fija, junto al retén.
En BIKE hemos podido disponer de estas dos tijas de última generación para hacer esta comparativa. Aunque no hemos podido conseguirlas en la misma medida, la RockShox Reverb AXS es de 100 mm de recorrido mientras la Fox Transfer NEO es de 125 mm, podremos poner sobre la palestra todos sus aspectos de diseño y funcionamiento para compararlas, extrapolando las diferencias de peso o medidas por la diferencia de versiones.
CÓMO SON
Comenzaremos por la Fox Transfer NEO, pues ha sido la primera en presentarse. Como decíamos, incorporó un nuevo diseño de ubicación de batería, buscando la ventaja de una mayor distancia libre hasta la rueda cuando se hunde la suspensión (comparando con una tija de batería en la piña como era la Reverb AXS antigua).

Hay que apuntar aquí que, aunque de serie y en las tiendas la tija la encontraremos con la batería hacia atrás, es posible reorientarla hacia delante, si bien se trata de un cambio que ha de hacerse o en origen (se puede solicitar antes de comprarla) o bien podemos cambiar la orientación de nuestra tija, pero siempre mediante el servicio técnico oficial Bicimax. En ningún caso será un cambio que podamos hacer en nuestras casas. Luego hablaremos de las desventajas y ventajas de ponerla hacia delante o hacia atrás.

Otra de las innovaciones de la Transfer NEO es el protocolo de comunicación con el mando, un mando específico y bastante compacto. Fox ha desarrollado un protocolo específico que es común a todo el ecosistema NEO Wireless, como las suspensiones, y que tiene la virtud de ser muy rápido, según la marca hasta 100 veces más rápido que el Bluetooth y 20 veces más rápido que la “competencia” (se entiende RockShox Reverb AXS).

Nosotros no tenemos herramientas para medir con precisión esta velocidad, pero sí podemos decir que el accionamiento es muy rápido, casi se siente instantáneo. Existe, además, la posibilidad de modificar la presión de aire del sistema mediante una válvula Schraeder en la piña (desmontando el sillín), esencialmente para adaptarse a los cambios de temperatura, que modifica la presión de aire y la viveza de la tija.

Otro aspecto destacable de la Transfer NEO, una tija que, según la marca, esta optimizada para la versión 34,9, con una barra específicamente diseñada para este diámetro mayor (nosotros hemos probado en diámetro 31,6,) es el recubrimiento Kashima en el modelo que podemos comprar en tiendas, la versión Factory, si bien habrá una versión Performance sin Kashima únicamente montada en bicis de serie y no disponible por separado.

Ahora hablaremos de la Reverb AXS, que también llegó, en su última versión, con la novedad de ubicación de batería en la parte fija, en esta ocasión de serie la batería está por delante y no se anuncia por parte de la marca la posibilidad de ponerla hacia atrás.

Este cambio externo se acompaña de muchos cambios a nivel interno con respecto a la anterior versión. Se incorpora el diseño Air-Over-Air, una doble cámara de aire, sin circuito hidráulico, y que cuenta con la tecnología ActiveRide, un pequeño recorrido de la tija cuando no está completamente extendida que, en este caso, está destinada, según la marca, a facilitar las subidas trialeras en ebike, que hacemos con el sillín un poco bajado. Hay que aclarar que el ActiveRide sólo se activa cuando hundimos la tija, en extensión completa ésta es firme.
La ventaja más importante de este nuevo diseño simplificado va a estar, a nuestro entender, en la fiabilidad de la tija, ya que ya no hay que hacer ese purgado periódico necesario antes cuando el aire se mezclaba con el aceite. De hecho ya no hay la Vent Valve que permitía esta operación.

La única válvula Schraeder presente, ubicada en la piña (hay que quitar el sillín para acceder) nos permite personalizar la firmeza del ActiveRide, así como la fuerza necesaria para hundir la tija y la velocidad de extensión. De serie la tija trae la presión máxima permitida, 600 psi, y con ella el ActiveRide permite un hundimiento que hemos cifrado en torno a los 5 mm. El tema mantenimiento también se favorece con esta arquitectura más simplificada, y con la oferta por parte de la marca de todos los elementos de la tija como repuesto.

Ya sabemos cómo son cada una de las tijas. Comparemos ahora una con la otra en cada aspecto.
DISEÑO EXTERNO
Como decíamos, ambas tijas han acabado coincidiendo en el tipo de ubicación de batería, en la parte alta de la parte anclada al cuadro. La razón esgrimida por Fox, la primera en incorporar este diseño, es conseguir más espacio con la rueda en hundimientos de suspensión extremos, en especial con bicis de gran recorrido, evitando rozamientos con la ubicación de batería en la piña. RockShox se apuntó a la idea, pero girando la batería hacia delante, para minimizar la suciedad que le llega desde la rueda, dejando aún más espacio por detrás. Ya hemos comentado que con la Fox se puede orientar la batería hacia delante (no en nuestra casa, recordamos), aunque de serie viene hacia atrás.


En este aspecto tenemos que decir que esta ubicación de batería será más armoniosa cuanto mayor recorrido tenga la tija y más cerca esté la batería del cuadro. Con recorridos más moderados, como en las unidades probadas, el diseño, en ambos casos, rompe un poco la estética cada vez más integrada y limpia de las MTB modernas. Podréis decir que es una cuestión de gustos, y eso es cierto, pero hay otro aspecto desfavorable: cuando las tijas son de recorridos cortos, la batería se acerca más al sillín y, aún en posición extendida, es posible que rocemos con los muslos en la batería al pedalear sentado.


Eso es algo que obviamente dependerá de más factores, el tamaño de nuestros muslos, el factor Q del pedalier o nuestra manera de pedalear, pero a este probador que firma le ha pasado. Un poco más patente con la RockShox, que lleva al batería por delante con respecto a la Fox que la lleva hacia atrás, aunque hay que recordar también que la Fox probada es de 125 mm frente a los 100 mm de la RockShox, lo que aleja un poco la batería del sillín. Sea como sea no hablamos de algo inhabilitante, es un roce leve en algunas posturas, nada a lo que no te puedas acostumbrar.
También hay que hablar de las dimensiones de la tija para ver compatibilidades con el cuadro. Aquí, comparando medidas de recorrido iguales, ambas tijas coinciden en longitud total. En 100 mm la Fox Transfer mide, extendida, desde raíles a extremo inferior 348 mm, y la Reverb AXS 345 mm, una diferencia muy pequeña.
PESO
La Transfer NEO es algo más ligera que la Reverb AXS. Recordamos que hemos tenido la Fox con más recorrido que la RockShox, y el peso es casi igual comparando la Fox en 125 mm con la RockShox en 100 mm.
Comparando pesos declarados por fabricante en Fox, hay sólo apenas unos gramos de diferencia entre el peso declarado y el real en el modelo probado (589 g declarados, 595 g medidos), así que podemos concluir que el peso real en la versión de 31,6 y 100 mm, 543 g declarados, estará en torno a 550 g, casi 50 gramos menos que la Reverb AXS (598 g medidos).
En los mandos, la RockShox podremos activarla con varios mandos AXS diferentes, pero sea como sea las diferencias de peso con el mando Fox específico son muy pequeñas, hablamos de unos pocos gramos. Comparando por ejemplo un mando AXS PodRocker, la diferencia es de sólo 4 gramos con respecto al mando Fox, a favor (más ligero) para el RockShox.
Si queremos poner estos pesos en contexto, si comparamos con una tija convencional de cable de 100 mm y diámetro similar con mecanismo hidráulico, que permite recorridos intermedios, como por ejemplo una Cannondale Downlow, la RockShox es algo más pesada, unos 50 g, y la Fox está a la par. Eso sí, para usuarios XC, si comparamos con los modelos con cable más ligeros, como por ejemplo una Fox Transfer SL, el sobrepeso es más apreciable, unos 150 g con la RockShox, y unos 100 g con la Fox.
MANDOS
El mando de la Fox Transfer es específico, con un tacto y diseño similar a un mando de tiro de cable. Por su parte, el RockShox se puede activar con varios mandos AXS: el Rocker, el Pod, el Pod Ultimate y o el Pod Rocker. En Fox el mando sólo vale para la tija, mientras que en RockShox podemos incorporar la tija al ecosistema AXS, y asignar los diferentes botones de cada mando a distintos acciones, como cambios o Flight Attendant.

RockShox, de hecho, recomienda sincronizar la tija al ecosistema AXS, si bien, por ahora la tija no envía datos a Flight Attendant. También, por supuesto, podemos montar una tija Reberb AXS en nuestra bici aunque no contemos con cambios AXS o Flight Attendant. Sólo tendremos que elegir un mando AXS compatible e instalarlo.
Por su parte el mando Fox, al ser específico y tener un único botón, es más compacto, menos aparatoso, podemos integrarlo mejor en el manillar y hacerlo más ergonómico. En ambos casos los mandos se alimentan con pilas CR2032.
BATERÍA Y MANTENIMIENTO
Ambas tijas cuentan con baterías de un tamaño similar. La de RockShox es igual a la que utiliza todo el ecosistema AXS de cambios y suspensiones, lo que es una ventaja si montamos varios componentes AXS, ya que si nos falla o se agota una batería del cambio, por ejemplo, podemos usar la de la tija, un componente menos esencial.


Las tijas no consumen mucha batería, en ambos casos. No hemos llegado a gastar las baterías, la duración estimada es de hasta 40 horas en Fox y 60 en RockShox, pero esto es un dato muy aproximado, pues depende por completo de la cantidad de veces que las activemos. Se recargan mediante cargadores específicos que se sirven con las tijas.
En cuanto al mantenimiento, Fox recomienda hacerle revisión, en servicio técnico oficial, cada 8.000 activaciones. Como esto es muy difícil de contabilizar, tranquilo, mediante la App de Fox estarás informado de cómo de cerca está el momento de la revisión. Con esta app también podrás activar funcionalidades como el apagado para que no se consuma batería en transportes (la tija se activa con el movimiento) o una función Park Mode que la mantiene siempre abajo evitando que se eleve accidentalmente en un bike park, por ejemplo. Además, es muy fácil retirar el guardapolvo para hacer una limpieza y reengrase periódico.
Por su parte, RockShox ha mejorado y facilitado el mantenimiento con esa última versión, tal como hemos comentado, y los periodos recomendados de revisión son 10.000 accionamientos o un año para revisión básica de limpieza y lubricado y 20.000 accionamientos o dos años para revisión completa en servicio técnico oficial.
FUNCIONAMIENTO Y PERSONALIZACIÓN
Ambas tijas son bloqueables en todo su recorrido, podemos dejarlas un poco hundidas, y en el caso de la Reverb AXS, en recorridos intermedios se activa, como decíamos, la funcionalidad ActiveRide, que utilizaremos esencialmente en eBikes, con las que es útil subir sentado trialeras con el sillín un poco bajo.
Si bien la prueba comparativa la hemos hecho en bicis musculares de recorrido corto, también pudimos probar esta tija en ebike y comprobar que la funcionalidad es sutil, y se enmascara con la acción de la suspensión, aunque se puede hacer más palpable si bajamos la presión de la tija a niveles más bajos, aunque en ese caso también hacemos algo más lento el retroceso de la tija.

La Fox Transfer impresiona por su viveza y por la rapidez de accionamiento. Especialmente por lo primero. También es, en efecto más rápida de reacción que la Reverb AXS, pero hablamos de tiempos muy cortos que realmente nunca vamos a sentir lentos en cualquiera de las dos. Sin embargo la viveza y suavidad, tanto al hundir como al extender, sí es claramente mayor en la Fox que en la RockShox, y como antes adelantábamos, el mando único de Fox queda muy integrado y ergonómico, mientras en Rock Shox usamos un mando doble y más aparatoso del que tal vez sólo necesitemos una función. Ahora bien, si tenemos más componentes AXS, sí sacaremos el partido completo al mando AXS y podremos decidir mediante la app de SRAM dónde asignamos la activación de la tija, mando derecha o izquierda, arriba o abajo…

En ambos casos, si nos quedamos sin pila en el mando, podemos activar la tija directamente en la unidad de la batería, para que no se nos quede bajada toda la ruta, por ejemplo. Esta opción es un poco más sencilla en la RockShox, darle a un botón simplemente, y en la Fox hay que dejar pulsado un tiempo, pero sea como sea es posible en ambos casos, y no es algo que vayamos a necesitar con frecuencia.
Por fin, como decíamos, ambas tijas cuentan con válvula Schraeder para personalizar la viveza. En ambos casos hay que desmontar la piña y el sillín. En la Fox el rango de presión está entre los 275 y los 350 psi, mientras que en la Reverb AXS, en las medidas de 30,9 y 31,6, llega hasta los 600 psi, que es la presión que trae de serie, y a partir de 400 psi, así que no todas las bombas de alta presión te van a valer en este caso. Compruébalo antes de enchufar la bomba.
MEDIDAS, OPCIONES… Y PRECIO
Ambas tijas tienen una gran gama de opciones, así que será difícil que no podamos instalarla en nuestra bici. Las dos están disponibles en los tres diámetros más habituales, 30,9, 31,6 y 34,9 mm, y en cuanto a recorridos, inicialmente la Fox se ofreció desde 100 a 200 mm. en intervalos de 25 mm y recientemente se añadió una versión de más recorrido, 225 mm. RockShox llega aún más lejos y tiene modelos desde 100 a 250 mm en intervalos de 25 mm.
Ya hemos comentado que, aunque hay una versión Performance en bicis de serie, como accesorio sólo estará disponible la Fox Transfer Factory con Kashima, y su precio es bastante elevado, 1.390 € incluyendo el mando.
La RockShox Reverb AXS es considerablemente más accesible, con un precio de 600 € al que, eso sí, hay que añadir el mando, el más económico compatible es el Rocker, de 110 €.
CONCLUSIONES
En ambos casos pensamos que son tijas a las que sacaremos el máximo partido con recorridos largos, en bicis más gravity o ebikes, aunque su espectro de acción es completo, y, de hecho, en el caso de la RockShox Reverb, ya las vemos en las bicis de todos los corredores oficiales XCO. Entonces, ¿Por qué decimos esto? Esencialmente por su peso algo más elevado que una tija ligera con cable y también por su mayor integración en la bici cuando cuentan con más recorrido.
La Fox es más viva de reacción, su mando es más ergonómico y es más ligera, pero por el contrario es mucho más cara que la RockShox. La Reverb AXS, por su parte, cuenta con la ventaja de la integración en todo el ecosistema AXS, si en tu bici montas SRAM y suspensiones RockShox lo acabarás apreciando. Además, los periodos entre mantenimiento son un poco mayores.
Y en ambos casos, tenemos las ventajas inherentes a las tijas Wireless: acción suave y sin esfuerzo, aunque tengamos las manos frías, quitar cables de la bici, instalación muy simplificada… es el futuro, ¿no estás de acuerdo?
Fichas técnicas

Fox Transfer Neo
Diámetros disponibles: 30,9, 31,6 y 34,9 mm.
Recorridos disponibles: 100, 125, 150, 175, 200 y 225 mm.
Mando remoto: Específico
Peso: (125 mm 31,6): 595 g. 655 g con mando de abrazadera.
Precio: 1.390 € (con mando) (Factory-Kashima) Versión Performance Elite en primer montaje.
Más información: https://ridefox.com/ https://bicimax.com/es/

RockShox Reverb AXS
Diámetros disponibles: 30,9, 31,6 y 34,9 mm.
Recorridos disponibles: 100, 125, 150, 175, 200, 225 y 250 mm.
Mando remoto: Cualquier mando AXS.
Peso: (100 mm 31,6): 598 g. 654 con mando Pod Rocker de abrazadera.
Precio: 600 € (sin mando)
Más información: www.rockshox.com https://teambike.com/








