De la tienda Decathlon a finisher en la Titan Desert. Ahora se estrena su documental

Anna Trullols, una apasionada del ciclismo de Decathlon Mataró qué desafió sus propios límites en el desierto. Una experiencia que podemos revivir a través de su recién estrenado documental.
Mountainbike.es para Decathlon -
De la tienda Decathlon a finisher en la Titan Desert. Ahora se estrena su documental
De la tienda Decathlon a finisher en la Titan Desert. Ahora se estrena su documental.

“No podía hacer deporte”, es lo que determinaron los médicos cuando Anna tenía 9 años, pero ¿qué pasa cuando desafías al destino? Anna Trullols, una joven apasionada al ciclismo de la tienda de Decathlon Mataró, decidió dedicar su vida entera al deporte desde que escuchó esas palabras de los médicos. No bajar los brazos y vencer en cada uno de los retos que se ponían por delante, es la lección que ha puesto ante nuestros ojos, o como dice ella: “no existe tanta diferencia entre lo que sueñas y lo que puedes llegar hacer”. Pero, a decir verdad, su último desafío ha sido algo al alcance de muy pocos: viajar al desierto marroquí para disputar su primera Titan Desert.

Esta prueba hace años que ganó el galardón de ser la carrera por el desierto en MTB más famoso del mundo debido a su excepcional dureza; más de 600 kilómetros en un terreno nada conocido por los que somos amantes de este deporte, 7.000 metros de desnivel acumulado y con unas condiciones extremas, en las que el sol abrasa y las tormentas no suelen llevar agua, sino arena. Un desafío que solo pensarlo parece una locura, y en el que Anna, a lomos de la Rockrider XC500 y equipada con gran parte del material de Decathlon, ha querido demostrar al mundo que no existen los límites, más que los que tú te pones.

Como podemos ver en el documental “De la tienda al desierto”, que acaba de estrenar Decathlon, la hazaña no ha sido tarea fácil. Una carrera en la que Anna se preparaba desde la línea de salida para soltar todo lo que durante meses atrás había acumulado en horas de preparación, y que, al igual que el resto de participantes, a menudo tenía que rodar en solitario. Un verdadero “mazo” anímico si no mantienes motivada tu mente; para lo que compañeros, familia y amigos le han servido desde la distancia… “tiras porque te acuerdas de lo que te apoyan”. 

ENTREVISTA A ANNA TRULLOLS

Desde mountainbike.es, la web de la revista BIKE, hemos estado con Anna Trullols, deseosos de conocer más dertalles después de regresar de su titánica experiencia:

BIKE: ¿Qué te diagnosticaron a la edad de 9 años y cómo eso cambió tu perspectiva a la hora de enfrentarte a las cosas?
Anna: 
Me diagnosticaron Dermatomiositis juvenil, una enfermedad rara autoinmune que afecta principalmente a los músculos y a la piel y en algunos casos puede conllevar otras complicaciones.
Cuando me la diagnosticaron yo era muy pequeña, tenía 9 años, pero recuerdo perfectamente muchas fases de la enfermedad.
Sentía debilidad muscular hasta el punto de no poder levantar los brazos por encima de la cabeza, al subir escaleras tenía que descansar, no podía levantar peso, ni correr... además tenía eczemas repartidos por varias zonas del cuerpo. En ese momento practicaba Taekwondo y al principio en lo único que me preocupaba era no poder seguir haciendo mi deporte. Así que eso hice, seguí haciendo Taekwondo a la vez que seguía un tratamiento fundamentalmente a base de corticoides entre otros. 

LO MÁS IMPORTANTE ES LA ACTITUD CON LA QUE AFRONTES LAS COSAS

Fueron momentos clave para mí y mi forma de ver las cosas. A mi alrededor me sentía que me trataban con “cuidado”, pero agradezco a mis padres que siempre trataron de normalizar al máximo la situación, sin sobre-protegerme y eso se lo agradezco mucho, ¡me dio la vida en ese momento!
Es más, a día de hoy ya se empieza a hablar de la importancia de practicar deporte para mejorar durante el proceso de la enfermedad. Supongo que desde aquél momento quería demostrar a todo el mundo y sobre todo a mí misma que lo más importante es la actitud con la que afrontes las cosas. Supongo que el hecho de haber estado luchando contra tu propio cuerpo me ha hecho ser más “cabezota” y si me propongo algo lo hago cueste lo que cueste.

B: Lo hemos escuchado mil veces a algún compañero de grupeta: “yo no entreno”. Volviendo al mundo real, ¿desde cuántos meses antes empezaste a preparar la Titan Desert?
A: 
¡Sí! Conozco a much@s de estos... ¡pero no es mi caso! Pues me enteré 3 meses antes que iba a ir a la Titan. Así que puedes imaginar la intensidad de los entrenos. Obviamente ya venía con una buena base ojo, pero al tener relativamente pocos meses de preparación específica decidí coger una entrenadora para que me llevase la parte más específica de fuerza y ejercicios en el gimnasio y la parte de nutrición. Realmente era bastante duro, porque además de salir en bici 5 días a la semana, combinando bici de carretera con la de montaña, también iba otros 5 días al gimnasio. Tuve que renunciar a muchas cosas para poder centrarme en la preparación. Mi tiempo libre era por y para esto. Tengo mucha suerte de que las personas de mí alrededor lo entendían, me lo respetaban y me apoyaban.

B: ¿Qué prevalece para ser finisher en esta carrera, la preparación física o la mental?
A: 
Realmente es una combinación de las dos, una necesita de la otra. A un buen nivel físico necesitas una preparación mental, entrenando situaciones que te puedas encontrar allí.
Para trabajar la parte mental, me gusta mucho visualizar la carrera o en este caso cada etapa a través de los perfiles que facilita la organización. Además nunca pienso en la distancia total de la carrera/etapa, simplemente lo separo por tramos usando los puntos de avituallamiento o control del estilo: “me faltan 25km para el siguiente punto”. Visualizar la entrada a meta y lo feliz que voy a estar después también me ayuda mucho. Así que se trata de ir gestionando también tu cabeza e incluso ir engañándola de vez en cuando.

B: Cuando llegas a Marruecos, te instalas y solo queda esperar al día siguiente… ¿Qué sentías, nervios, ilusión, miedo, ganas… un poco de todo o algo que destacase sobre el resto?
A: 
Una vez instalada en Boumalne Dade, desde donde salía la primera etapa, lo que más sentía era ilusión. Realmente no me podía creer que estuviera allí. Mi nivel de inconsciencia era muy elevado podríamos decir. Nervios obviamente también porque nada más llegar al campamento ya tienes que hacer muchas cosas y la sensación que tienes es que no te va a dar tiempo de hacerlo todo bien. Y sí, sí que te da. Recuerdo que tenía muchísimas ganas de ver mi Rockrider XC500; llevaba 12 días en manos de la organización y ver como la montaban fue emocionante.

B: La carrera supone un cambio radical en la rutina, y aunque ya irías preparada y mentalizada para ello ¿cómo afectó a tu cuerpo?
A:
 Sí, totalmente. La verdad es que en general físicamente me encontraba bastante bien al finalizar cada etapa. Era muy importante hidratarse antes de tener sed y comer antes de tener hambre durante la carrera, y una vez llegabas al campamento comer e hidratarte de nuevo. En mi caso intentaba comer habitualmente lo mismo: arroz/pasta con atún en lata y por la noche cuscús con atún también. Intentaba que todo fuera hervido para evitar al máximo posibles problemas estomacales. Debo decir que los bufets que nos preparaban estaban muy bien, nos cuidaban mucho, pero cada uno conoce su cuerpo y allí cocinan con muchas especies y salsas; a mí me resultaba fuerte, así que iba a lo seguro. 

LO MÁS NOTABLE ES EL CAMBIO EN TU ROSTRO

Durante la Titan estuve bien, lo más notable es el cambio en tu rostro, cada vez tienes más cara de cansancio, lo normal. Fue cuando llegué a casa que empecé a tener problemas estomacales. Estuve algo más de una semana, hacía vida normal pero tenía molestias. Durante la prueba estás tan concentrada y tu cuerpo está tan a tope que no le da tiempo a reaccionar, es cuando te relajas que todo empieza a salir. Al final tus defensas están tan bajas que es fácil coger algo. Además también se me empezó a caer la piel de piernas y orejas por las quemaduras provocadas por el sol, y eso que me echaba crema solar en cada estación de hidratación.

B: En la Titan se mezcla competición con supervivencia, y como humanos que somos… ¿cómo se vive la rivalidad en un entorno tan hostil?
A: Pues la verdad es que antes de ir yo también pensaba que se viviría tal y como me lo planteas, pero no es así. O existen dos Titan; la Titan de las personas que la quieren competir y luego estamos el resto de personas que nos lo tomamos como una prueba, como un reto personal. La rivalidad allí es de las más sanas que he visto nunca. La Titan tiene una esencia que seguramente no tienen el resto de pruebas/carreras, que son los campamentos. Allí estamos 8 días en total conviviendo y compartiendo con todos los participantes, haces muchísimos amigos, todo el mundo se apoya muchísimo, hay un compañerismo brutal. Allí se trata de sobrevivir (deportivamente hablando claro) y si te pasa algo en etapa o donde sea siempre habrá alguien dispuesto a ayudarte. Es toda una aventura en la que aunque vayas solo nunca vas a estarlo.

B: Durante las 6 jornadas de etapas hubo algo que no se separó de ti en ningún momento ¿Qué aspecto destacarías de tu “fiel aliada”: la Rockrider XC500?
A: 
Pues tuve la suerte de ser prácticamente la primera persona en tener la Rockrider XC500, aún no había llegado a las tiendas cuando me llegó la mía, así que agradezco a Decathlon y a Rockrider el esfuerzo por acelerar el proceso al máximo posible para que pudiera entrenar con ella.

Desde que la pude probar sabía que nos íbamos a llevar muy bien. De ella lo que más me gusta y destaco es su versatilidad, lo “camaleónica” que es. La geometría del cuadro es compatible con el sistema Switch&Ride (un mismo cuadro que acepta 3 tamaños de ruedas diferentes: 27,5”, 27,5” plus y 29”) por lo que permite tener 3 bicis en 1 según el uso que le quieras dar. En mi caso la tengo en 29” para cuando hago salidas más rodadoras y rápidas y en 27,5” plus para cuando hago salidas más técnicas, con más senderos. A la Titan me la llevé en 29” con un balón más ancho, un 2,35, para hacerla más polivalente  ¡una decisión acertada!
Estoy muy contenta con ella y seguirá siendo mi compañera de aventuras para el próximo reto: la Powerade NonStop Series Madrid-Lisboa, así que ¡seguiremos poniendo a la Rockrider XC500 al límite! 

B: Además de la bici, la equipación es fundamental...
A: 
Sí, tan o igual de importante. En este sentido me gustaría destacar el casco. Como sabéis son muchas horas e ir cómoda y confortable a la vez que segura es vital. Llevé conmigo el casco Rockrider Aerofit 900, un casco muy ligero, compacto (está fabricado con la tecnología In-Mold, lo que ayuda a que la carcasa sea más rígida y resistente a la vez que ligera) y aerodinámico. Lo que más me gusta es la buena ventilación que tiene, cosa que en la Titan Desert, con las altas temperaturas que te encuentras, es muy importante.

Además algo también importante para la logística durante las etapas fue la mochila de hidratación de 10L de capacidad. La escogí porque es formato chaleco y además de quedar muy pegada y sujeta al cuerpo me permitía llevar un par de biberones (los softflask de Kalenji) en la parte delantera, de medio litro cada uno además de la bolsa de 1L de agua.

B: ¿Crees que cualquier aficionado medio al MTB se podría presentar a esta carrera con una buena preparación, o se necesita “madera”?
A: 
Con una buena preparación sí, pero también tienes que ser consciente de a qué te vas a enfrentar y al menos haber participado en alguna otra prueba por etapas, aunque sean menos, pero que sepas qué tal se te dan las distancias largas y ver cómo se comporta tu cuerpo y tu cabeza. Son pruebas de resistencia, así que tienes que tener claro que mentalmente vas a poder aguantar muchas horas encima de la bicicleta. Seguramente no todo el mundo está dispuesto a pasar, como digo yo,  “jornadas laborales” encima de la bici.

B: ¿Algún consejo que te hubiera gustado saber antes de iniciar esta aventura, y que ahora puedas dar a alguien que se va a presentar a la Titan Desert por primera vez?
A: 
Pues tengo muchísima suerte en este sentido, porque antes de ir a la Titan Desert pude intercambiar consejos con gente que ya la había hecho. Lo que puedo decir tras mi experiencia es que, la primera vez que vas a la Titan sin duda es para disfrutarla, aunque también hay que disfrutar del sufrimiento. Llevar toda la logística preparada lo máximo posible. Por ejemplo, yo llevaba la maleta muy bien equipada, no es algo que debas hacer el día antes. Dentro de lo posible recomiendo llevar al menos 5 equipaciones para que cada día puedas ponerte una limpia (en la etapa maraton nada de complicaciones, te pones la misma que el día anterior tras haberla lavado en el campamento), también es importante llevar cada equipación dentro de bolsas de plástico dentro de la maleta, sí sí… creerme que sí. Allí hay muchísimo viento que lleva arena hasta los lugares menos inesperados y ¡se cuela por todos lados! Que te entre arena en el culotte o en el maillot puede llegar a provocar llagas, así que hay que protegerlos bien. También llevaba preparado en una bolsa por cada etapa la nutrición e hidratación para evitar tener que pensar el día anterior qué me llevaba.
Otra recomendación es llevar ropa de abrigo, pues por la noche las temperaturas bajan bastante y para la etapa maraton viene genial una térmica que pese poco, en mi caso opté por la 500 de B’Twin.

LA GEOMETRÍA DEL CUADRO ES COMPATIBLE CON EL SISTEMA SWITCH&RIDE

También está bien llevarse algún recambio específico de tu bici, por ejemplo una patilla de cambio. Además recomiendo que si no eres bueno en la mecánica practiques averías típicas y básicas de supervivencia, ya que durante la etapa no se puede recibir asistencia. Así que saber arreglar una cadena, pinchazos, poner una cámara, etc… puede ser muy útil para salvar la jornada.

Otra cosa en la que a veces no se suele pensar es en llevar cubre-botas. Para las zonas de arena es un gran aliado, más que nada para no llevarte el desierto a casa en formato fascículos. ¡Ah! y lo más importante… ¡no te olvides tu faceta más aventurera en casa!

B: Después de completar la Titan, al llegar a meta o en los días sucesivos mientras digerías todo lo que acababas de vivir y de lograr, ¿te has llegado a acordar de la noticia que años atrás te daban los médicos, de que no podrías hacer deporte?
A: 
En algún momento sí que lo he recordado. He llegado a decirme a mí misma: -¡Guau! y pensar que años atrás tu cuerpo no te dejaba hacer estas cosas y mira ahora- al final siempre he sido muy rebelde en este sentido, y si me decían “no puedes” yo les quería demostrar que sí. También llegué a valorar mucho y sentirme afortunada de poder tener salud ahora mismo para poderlo hacer, porque conozco a varios niñ@s que están pasando por la enfermedad actualmente y no es nada fácil, así que a ell@s se lo dedico también.

B: Pregunta obligada. ¿Volverás a presentarte a la Titan Desert?
A: 
Pues si la pregunta me la llegas hacer nada más terminar te hubiera dicho que no. No por nada en concreto, sino porque antes me gustaría hacer otros retos. Ahora mismo te diría que sí, porque incluso lo echo de menos. No sé qué tendrá exactamente el desierto pero engancha. La experiencia a nivel personal y deportivo es brutal y sin duda la repetiría. Viendo vídeos e imágenes recordando muchos momentos vividos allí me erizan la piel y me traen tan buenos recuerdos que te dan demasiadas ganas de volver.

EL DÍA A DÍA EN LA TITAN DESERT

Así nos contaba Anna la aventura cada día, además de enseñarnos su material para hacer frente al desgaste, el calor y la arena: Click para ver la aventura completa.

VER DOCUMENTAL COMPLETO

Vive la experiencia Titan Desert de la mano de Anna Trullols. Click para ver su documental completo.

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 VER:  ¡Me voy a la Titan Desert con la Rockrider XC500!

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