Platos ovales, no son un invento nuevo

Repasamos un poco de la historia de este componente, objeto de deseo de muchos aficionados y con unos orígenes que datan de hace más de un siglo.
Héctor Ruiz -
Platos ovales, no son un invento nuevo
Platos ovales, no son un invento nuevo.

UN SIGLO DE OVALIDAD

Mucho se ha hablado y escrito del punto muerto del pedaleo -ese en el que la fuerza que se aplica a los pedales es muy baja o nula por la posición en que se encuentran nuestras piernas respecto a las bielas- y varias han sido las soluciones imaginadas a lo largo del último siglo. Las primeras propuestas datan de 1913 en Italia, con el prototipo del ingeniero E. Rocca, al que se sucedieron otras evoluciones, entre ellas una nacional a manos de un ingeniero y pelotari de Logroño llamado Javier Adarraga, quien diseñó su propio plato y matriculó una bici que lo montaba en la década de los 60. No fue hasta los 80-90 cuando se empezaron a ver los primeros compases de lo que tenemos en la actualidad, con el Biopace de Shimano. Estos platos ovales pioneros tenían buenas intenciones pero su ejecución estuvo mal planteada, ya que lo que hacían era situar la máxima ovalidad del plato coincidiendo con el punto muerto (bielas perpendiculares al suelo), es decir, que justo movíamos más desarrollo virtual en el momento en que nuestras piernas ejercían menos fuerza, un sinsentido que acabó llevándolos a desaparecer del mercado.

ADIÓS PUNTO MUERTO

Años después estas ideas serían tomadas muy enserio por muchas empresas, destacando O-Symetric y Rotor por ser dos marcas de las que más han investigado y defendido el uso de sistemas para reducir el punto muerto, transformando la idea inicial de Shimano a otra completamente opuesta: simular un plato más pequeño en la fase de punto muerto y así pasarlo más rápido, y un plato más grande en la zona más productiva de nuestro pedaleo. O-Symetric comenzó a trabajar durante el año 1993 en el diseño de platos con formas alternativas a las circulares, e incluso más complejas que las ovaladas. Poco después, en torno al año 2000, el sistema de los madrileños de Rotor sorprendía al mundo entero, las primeras bielas de la historia que variaban su ángulo de giro en lugar de mantenerse siempre en línea, un invento complejo y pesado que además requería de un cuadro específico para alojar todo el sistema, como vemos en la imagen inferior.

Su idea consistía en que cuando una de las bielas estaba próxima al punto muerto, la opuesta ya se encontraba adelantada, por delante de él, siempre en constante empuje de las bielas.

Sus complejidad le obligaron a evolucionar rápidamente al sistema RCK (según podemos ver en la imagen superior) manteniendo la misma idea pero con un mecanismo alojado en el núcleo de las bielas, ya compatible en cuadros convencionales, aunque con un peso y complejidad también mayor al de unas bielas estándar. Por ello metamorfosearon su idea en una mucho más simple, naciendo así los platos ovales Q-Ring, aprovechando los conocimientos recolectados hasta el momento. O-Symetric y Rotor poseen los diseños en los que se inspiran la mayoría de marcas del mercado.  

Te recomendamos

La empresa británica sustituye a Movistar, promete precios asequibles y también emiti...

Euskadi te espera. Pero, ¿cuál, de entre sus diferentes caras, es tu favorita? No es ...

El DS 7 Crossback es el primer coche desarrollado desde cero por la marca premium fra...

El fin de semana del 3 y 4 de noviembre Málaga será la ciudad sede de los E-Bike DAY...

Si ya caíste en la tentación de las bicis eléctricas, seguro que te seduce el Outland...

¿Quieres una buena dosis de adrenalina? ¿Te atreves a darle un giro a tus salidas hab...