Una de las frases que más se oyen en estos días es “he preguntado por esta bici y me dicen que la tendrán en febrero”. El boom de la bici unido a los problemas de producción estás creando una especie de ansiedad por estrenar bici que no nos queda más remedio que gestionar, y darle un poco más de vida a nuestra compañera de rutas antes de la venta o jubilación.
Hablamos de problemas de producción, y de aumento de la demanda. Ahora nos vamos a quedar con este segundo factor, porque AMBE acaba de hacer públicos los datos de ventas de bicicletas en nuestro país el pasado año, que son de lo más esclarecedor: la venta de bicis se incrementó el año pasado en casi un 25%, hasta alcanzar una cifra record que por primera vez supera el millón y medio de bicis vendidas. 1.565.233 unidades. No está nada mal.
Componentes y textil han ido a la zaga, con aumentos ligeramente inferiores (21,7 y 13% respectivamente), y en global la facturación del sector de la bici se incrementó en un 39,39 % hasta llegar a los 2.607 millones de euros. Y todo esto a pesar de las restricciones sanitarias.
En cuanto a las bicis, los tipos de bici que han experimentado más aumento son las bicis urbanas (46,4% y las eléctricas (48,9 %), y los datos de solicitud de financiación aportados por Cofidis indican que la bici de montaña sigue siendo la más demandada, un 75%, aunque ah bajado respecto a años anteriores. Las eléctricas ya son las segundas con un 12% del total, el doble que en 2019. Las bicicletas de carretera (8%), las urbanas (4%) y las de niños (1%) mantienen sus cifras de financiación respecto al año anterior.

La bici eléctrica, como es de esperar, sigue, pues, su ascenso y ya se han vendido más de 200.000 bicis en un año. Además, al tratarse de bicis más caras, representa ya el número uno en facturación. Las marcas, distribuidores y tiendas ya ganan más dinero por las bicis eléctricas que por las de montaña.
Otro dato positivo es que a pesar de la situación sanitaria y económica, se mantienen los niveles de empleo de años anteriores con un ligero crecimiento (más de 22.000 familias en España dependen de manera directa del sector), y crece el empleo en las tiendas y talleres.