Prueba: Ridley Ignite SLX

La carretera, pista y ciclocross están tras la historia de Ridley. Si conoces nombres como Thomas de Gent, Tim Wellens, Caleb Ewan o Victor Campenaerts, seguro que conoces bien el ADN de esta marca belga. Esfuerzo, competición, rendimiento, el motor que mueve a Ridley a crear bicis también de MTB.
Héctor Ruiz // Fotos Alejandro Cubino -
Prueba: Ridley Ignite SLX
Prueba Ridley Ignite SLX

Algún malpensado podría especular que una marca tan ligada al mundo de las ruedas finas tiene varios modelos de bici de montaña en su repertorio tan sólo para rellenar catálogo. Y se equivocaría. Todo lo contrario, entre el equipo de ingenieros de Ridley seguro que tiene que militar alguno muy aficionado al MTB y en especial al Cross Country, porque en la construcción y el comportamiento de esta Ignite SLX se nota que han dedicado grandes esfuerzos.

Sub 10 kilos sin recurrir a un montaje ‘top’, evidenciando la ligereza del cuadro.

Prueba Ridley Ignite SLX

Se trata de la evolución de la anterior Ignite CSL, con la que no comparte apenas nada más que el nombre, siendo ésta mucho más convencional en cada una de sus tecnologías y detalles. La SLX sin embargo cuenta con un cuadro muy llamativo y distintivo, en formas y detalles. Y unos 150 g más ligero, lo que deja el peso de su cuadro en el límite del kilo.

Prueba Ridley Ignite SLX

SIN SER UNA MÁS

Ridley no se ha propuesto repetir un cuadro rígido ‘más’ de los que ya abundan en las tiendas, quería aportar su distinción. Por eso ha perfilado el triángulo delantero alejándose un poco de los estándares en diseño. Sobredimensionado, limpio, con una “chepa” en el tubo superior que le otorga la sensación de ser más grande de lo que es y con la dirección integrando unas líneas muy ‘aero’ gracias al uso de una tapa superior específica.

Prueba Ridley Ignite SLX

EL DETALLE
Casi Aero: Al más puro estilo aero usado en carretera en su modelo Noah Fast, la tapa de la dirección se integra 100% con la forma del cuadro. Los motivos no son otros que la aerodinámica y la estética, aunque esto último sea menos palpable en una MTB cuyas velocidades medias son mucho más bajas. Añade elegancia algo que se sale de la monotonía del mercado, aunque el hecho de que gire junto a la dirección y potencia tiene un hándicap en MTB: no nos gustaría que nuestra rodilla la golpeara en una de esas ocasiones en las que la rueda trasera patina en terrenos técnicos y la pierna sale disparada al frente.

Las líneas limpias y directas recorren el tubo superior y continúan en los tirantes, sirviéndose también de un anclaje para el sillín integrado y disimulado con otra tapa, de goma en este caso, para crear unas líneas ininterrumpidas y sólidas. Son rasgos que ya hemos visto antes en agunas otras marcas, pero nunca todos juntos en una misma bici. La combinación de tubos de perfil ovalado con otros más rectangulares, como las vainas y punteras o la caja del pedalier, también es muy llamativa.

Prueba Ridley Ignite SLX
El cierre de sillín, una cuña que aprisiona la tija contra el cuadro, viene protegido por una tapa de goma. Ésta encaja únicamente por la adherencia de la propia goma.

La experiencia de Ridley en bicis de Gran Fondo de carretera y CX, donde la absorción del triángulo trasero es crucial, queda reflejada en la Ignite. Lo han logrado recurriendo a hasta tres tipos de carbono distintos, empleando el más elástico y a su vez resistente en las zonas donde se puede lograr más flexión vertical. Según su filosofía “la forma sigue a la función (Form Follows Function)” lo primero que han hecho a la hora de diseñar la bici ha sido dejar claro qué pretendían conseguir y a continuación trabajar en la forma y laminado de los tubos para ello. Por eso las formas del cuadro responden a unas necesidades concretas.

Prueba Ridley Ignite SLX
Con un peso muy contenido y mucho margen de aligerar si nos gusta invertir en mejoras, la Ridely es una gran escaladora.

PEDALEA DE SOL A SOL

En la búsqueda de incrementar esta relativa comodidad, han optado por una tija de diámetro de 27,2 mm, donde sí se evidencian sus orígenes “carreteros”. Aquí vamos a hacer la crítica de siempre: una medida que no nos da casi margen para encontrar tijas telescópicas compatibles, en el caso de que quisiéramos montar una en esta bici de puro XC. Lo que sí es palpables es que gracias a ella al pedalear la bici filtra bien las vibraciones del terreno y la sequedad de los impactos fuertes.

El cuadro parece más grande de lo que es por su forma peculiar.

El sillín cómodo, las ruedas con un balón considerable y absorbente, la dulzura añadida de las DT Swiss además de la propia filtración del triángulo trasero del cuadro hacen que no sea una bici de tacto seco e inquietante para afrotar rutas largas o rodar por terrenos técnicos. De hecho ha sorprendido lo bien que tracciona y se maneja en las trialeras repletas de roca, arenilla y piedras. Por encima de lo esperado.

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El Selle Italia X-LR tiene unos raíles de un material que ellos llaman fec-aluminio, una aleación de aluminio y hierro que los hace más resistentes y flexibles según Selle Italia. No es ligero, el peso comprobado en nuestra bascula es de 293g.

A nivel de geometría y su respuesta, han jugado en el límite que separa el puro XC del Maratón. Han optado por un ángulo de 70º en la dirección, una medida que hoy día empieza a alejarse de las tendencias, un ‘pelín’ vertical desde ese punto de vista de lo más moderno e incluso tratándose de una bici rígida de XC. Aunque aún no desentona, sobre todo si buscas un comporamiento en el que priman las reacciones rápidas.

Prueba Ridley Ignite SLX
También en MTB Ridley sabe trasladar a sus bicis la pasión por la velocidad.

Es en suma una bici cómoda y estable pero nada perzosa, que se desenvuelve bien en terrenos más revirados y de altos ritmos como los típicos de una carrera de hora y media con el pulso por encima de cualquier umbral “razonable”.

Prueba Ridley Ignite SLX
El guiado del cable de cambio es directo e interno desde el mando, aunque en su último tramo describe una curva algo forzada. No resta mucha suavidad a su tacto, aunque no es el recorrido ideal para mantenerlo en perfectas condiciones con el paso del tiempo.

Buen trabajo para la Ignite. En lo referente al montaje, deja muy buen sabor de boca. Sensaciones de una tope de gama sin serlo, aunque es la segunda por arriba en el catálogo. Esto significa SRAM X01 Eagle, Fox 32 SC Performance o unas ruedas DT Swiss X1700, no las más ligeras pero de sobra conocidas y reputadas.

Prueba Ridley Ignite SLX
Espacio de sobra para montar platos de gran tamaño, con un 32 equipado de fábrica. Gracias al achatado de vainas el neumático trasero también disfruta de sufiente espacio de paso, teniendo en cuenta que el que monta es un Schwalbe Rocket Ron de 2,25”.

Forza, su marca propia, firma el resto de los componentes con un muy buen acabado general. Quizás nos quedamos con la duda de cómo sería esta misma bici con un montaje aún superior, con más carbono en sus componentes y con un peso entre 500-800 g menos. ¿Muy espectacular?


FICHA TÉCNICA
Cuadro: Fibra de carbono. Horquilla: Fox SC 32 Performance. Recorrido 100mm. Pedalier: SRAM X01 Eagle. 32 dientes. Pedales: No incluidos. Cambio: SRAM X01 Eagle. 32 dientes. Mando cambio: SRAM X01 Eagle. 32 dientes. Casete: RAM XG 1295 10-50T. Cadena: SRAM GX Eagle. Frenos: SRAM Level TL. Dirección: Ridely Integrada. Potencia: Forza Cirrus. 80 mm Manillar: Forza Cirrus Pro. 720 mm. Sillín: Selle Italia X-LR. Tija sillín: Forza Cirrus. 27,2x400 mm. Ruedas: Forza Cirrus. Cubiertas: Schwalbe Rocket Ron. 29x2.25” Peso: 9,960 kg (talla M, sin pedales). Tallas: S, M, L y XL. Precio: 4.999€.

Prueba Ridley Ignite SLX
A: Longitud entre ejes. B: Altura de eje pedalier. C: Longitud de vainas. D: Longitud de tubo de sillín (centro a tope). E: Longitud de tubo superior (horizontal virtual). F: Ángulo de sillín. G: Ángulo de dirección. Todas las longitudes en mm.

RESUMIENDO
» Ridley se ha puesto las pilas como nunca en la fabricación de una MTB rígida. Han logrado un nivel de prestaciones a la altura de los grandes referentes de este segmento.
» Juega con un cuadro muy ligero y de geometría racing al que se suman componentes que buscan absorción de las irregularidades del terreno y comodidad.

Más información en www.ridley-bikes.com.

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