Si bien la incidencia del adormecimiento o entumecimiento de las manos es elevada, no siempre conocemos exactamente su procedencia. Entre otras cosas porque esta puede tener diferentes causas. Por ese motivo, hemos querido repasar porqué motivos puedes tener esa molestia que hace que pierdas el tacto con el manillar, las manetas de freno, pero también las de cambio o la de la tija telescópica.
Primero, la posición en la bici
El primer factor que puede provocar adormecimiento es una posición de la bicicleta que hace recaer un alto porcentaje de peso sobre las manos y el manillar. Esta situación se produce cuando utilizamos una potencia muy larga y/o muy inclinada en sentido negativo (invertida) y por consecuencia, un manillar muy bajo y muy lejos de nuestro tronco. Esto nos obliga a oscilar el tronco muy hacia delante lo que incrementa el peso que recae sobre nuestro apoyo en el manillar, el cual, obviamente, lo realizamos con la palma de las manos.
Esta tensión excesiva en esta región anatómica puede provocar un pinzamiento por alguno de los nervios que atraviesan la muñeca y la mano y que son el nervio radial, el nervio cubital, el nervio mediano y el ulnar. Cualquiera de ellos puede verse comprimido en su paso por la muñeca o sus terminaciones en la mano si dichas estructuras soportan demasiada tensión. Hablamos en todo caso en presión elevada justo en la zona de apoyo con el manillar, manos y muñecas.
Segundo, pinzamiento de un nervio
En ocasiones y sin tener una posición demasiado agresiva sobre la bicicleta, podemos padecer igualmente de adormecimiento en las manos. En esta ocasión, por el pinzamiento de algún nervio cuyas terminaciones lleguen también a inervar una mano o los dedos de ésta. Esta compresión o pinzamiento del nervio suele producirse en algún punto más alto de la muñeca. En el antebrazo, por ejemplo, el brazo o incluso a nivel cervical.
En este sentido existen situaciones como el síndrome del túnel carpiano, por ejemplo, que se produce por un exceso de presión dentro del canal por el que discurren tendones de los dedos y el nervio mediano. Del mismo modo, por la compresión de los diferentes canales por los que discurren los nervios, algunos de estos pueden pinzarse y hacer que perdamos sensibilidad en las manos.
Tercero, mala circulación
Otro motivo por el cual podemos perder sensación en las manos cuando montamos en bici es un déficit de riego sanguíneo. En este caso, producido por la compresión que pueden recibir los vasos sanguíneos. Los bikers que previos a su práctica deportiva ya tengan problemas de circulación en sus extremidades como brazos o manos van a ser más proclives a tener adormecimiento. Es evidente que los ciclistas con mayor edad pueden tener más incidencia al sufrir mayor restricción del flujo a medida que se cumplen años.
Cómo evitarlo
Evitar o reducir el riesgo de padecer adormecimiento en las manos pasa, en primer lugar, en revisar la posición de la bicicleta, probablemente debamos subir la altura del manillar o reducir la longitud de la potencia. Para reducir la presión sobre la estructura de las manos, si este es el motivo, también podemos utilizar guantes con mayor aconchado en la palma o usar puños más mullidos como los de silicona o espuma.
También podemos hacer estos ejercicios:
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