Prueba Specialized Carve Pro 29

Materiales de primera, equipamiento bien seleccionado, geometría y alma de competición y un precio contenido al máximo. tu "otro yo", el que está deseando combatir en las carreras ya no tiene excusa, con esta Specialized Carve podrá hacerlo sin tener que hacer un gasto millonario.
H. Ruiz, Fotos: G. Manera -
Prueba Specialized Carve Pro 29
Prueba Specialized Carve Pro 29

De casta le viene al galgo, y no se puede negar de dónde proceden las raíces de esta Carve. Empezando por el material de su esqueleto, aluminio M4, el nombre comercial de una aleación probada hasta la extenuación durante muchos años en la competición. Y en la actualidad, gracias a la "fiebre del carbono" que rodea a las bicicletas de alta gama, el alumino M4 ha perdido protagonismo pero no sus características de ligereza y resistencia. Por ello tenemos una materia prima de características ejemplares pero un precio bastante contenido, existiendo una aleción incluso más ligera aún dentro del catálogo tecnológico de Specialized, el aluminio M5, con el que se fabrica los modelos metálicos de Stumpjumper.

CARRERAS CLIENTE

Este término acuñado por el mundo del motociclismo nos sirve ahora para definir la Carve: una bici basada en los modelos tope de gama (Stumpjumper S-Works), con elementos directamente importados de éstos, como la geometría o el tipo de componentes y sus medidas, pero todo ello con elementos y tecnologías menos costosas para reducir el precio final y permitir el acceso al mundo de la competición a quienes no pueden disponer de una bici tope de gama.

Una carreras cliente con mucha polivalencia

29" y solo 29", Specialized es una de las marcas que más fuerte han pujado por esta filosofía y por ello no encontrarás esta bicicleta con otros diámetros de rueda, ni esta ni ningún otro modelo de Rally de la marca de la "S" rasgada. Podrás ser detractor o defensor acérrimo de esta forma de entender el lado más competitivo del Mountain Bike, aunque a estas alturas es innegable que son las dominadoras de las carreras y no solo de la Copa del Mundo, también de todo aquél evento en el que se ponga un dorsal en el manillar y se cronometre nuestro tiempo.

Lo primero que nos llama la atención de la Carve es que monta una horquilla Fox Float con control CTD, una tecnología que al principio parecía estar destinada solo a las bicis más caras, eso sí, en esta ocasión en baño abierto en lugar de encontrar el cartucho FIT. El control CTD está pensado para simplificar el proceso de ajustar su compresión en tres posiciones prefijadas de fábrica.

Los componentes, todos ellos Specialized, están muy bien seleccionados. Manillar muy ancho, que a estas alturas ya se ha impuesto casi por completo en las 29" incluso en las de Rally, para un buen control de la rueda delantera; Potencia corta, para equilibrar la longitud larga del tubo superior; Tija con retraso, para compensar la verticalidad del tubo del sillín y unos platos 22/36. Sus neumáticos también nos han gustado, con un perfil redondeado que encaja a la perfección con las pretensiones de la Carve, rodadores pero con tacos relativamente altos y separados, para evitar las pérdidas de adherencia en terrenos técnicos.

UNA VUELTA MÁS

Si eres de los que relacionan montar en bici con las sensaciones de rendimiento, velocidad y de que cada pedalada te propulsa con energía, la Carve es una buena herramienta para obtener todo esto. El manillar queda muy bajo gracias a que la pipa de dirección se ha fabricado con unas medidas muy contenidas. Nuestra espalda estirada, y al tener un pedalier bastante bajo, todos nuestros movimientos se traducen en aceleración súbita de sus ruedas Roval.

Una carreras cliente con mucha polivalencia

Avid personaliza las manetas para Specialized

Arrancamos sin evitar ponernos de pie para ver hasta dónde podemos hacer llegar la velocidad que marca nuestro ciclicomputador y sorprende lo fácil que parece. Eso sí, tenemos que recurrir muy a menudo a la posición "Climb" de su horquilla. La posición intermedia ("Trail"), cuyo comportamiento no es muy distinto de la posición abierta ("Descend"), es bastante vivo y muy lineal, por lo que experimentamos mucho movimiento de la horquilla cuando pedaleamos a buen ritmo. Para evitar movimientos indeseados, nos pide que aumentemos la presión de su cámara de aire, pero asumiendo una pérdida de sensibilidad inicial considerable.

Nos gusta la unión que hace la potencia de 75 mm junto con el manillar de 700 mm, porque nos permite tener un control muy elevado de la dirección de la bici. Ya sea subiendo por zonas empedradas y con curvas como caracoles, o bajado escalones elevados como los que hacen furor en los circuitos internacionales de última generación, nos transmite una precisión muy buena y sobre todo, reduce la probabilidad de que descabalguemos por delante del manillar. Al llevar el peso algo más retrasado se pierde un ápice de potencia escaladora, pero nada comparable a lo que ganamos en seguridad y control. Quienes busquen algo más de nerviosismo a la hora de empujar los pedales hacia abajo quizás prefieran una tija sin retraso, pero teniendo en cuenta la verticalidad del tubo del sillín, no la consideramos necesaria.

Aunque pueda parecer algo más insignificante, nos gusta la ubicacion de todos sus cables, por el sitio más correcto y que menos problemas da con la aparición de barro: bajo el tubo horizontal. Además, el cable del cambio trasero va enfundado desde el mando hasta el mismo cambio, algo que saben apreciar quienes se enfrentan a todo tipo de circuitos cada fin de semana sin importar el clima al que se enfrentan.

Avid personaliza las manetas para Specialized

Dentado reducido para adaptarse a las 29"

Algo más infrecuente en Specialized es la mezcla de varios tipos de marcas en la transmisión, donde suelen apostar por una única marca. En esta ocasión han recurrido a un cambio Shimano Deore XT, pulsadores SLX, cadena KMC-Z y un conjunto de casete y platos SRAM, un cóctel con el que finalmente se reduce la suavidad de los cambios, especialmente cuando son muy forzados como al enfrentarnos a fuertes repechos. Respecto al casete, es la pieza de nivel inferior que encontramos en la bici, un PG-1030 (X5) normalmente presente en bicis de gama inferior.

Los frenos Avid Elixir tienen una potencia bastante buena, con un disco delantero de 180 mm para poder apurar las frenadas hasta el último instante. Personalizados para Specialized, están aligerados con el porta-pastillas de aluminio. Su tacto, en comparación con modelos precedentes, tiene un "feeling" algo más parecido al de un freno de composite (plástico), a pesar de que tanto su cuerpo como su maneta son de aluminio, no sabemos si debido a su nueva tecnología Taperbore (deposito de expansión dentro de la maneta), al tacto más flexible (menos seco) que aporta el aluminio de las pastillas o a la unión de ambas cosas.

Dentado reducido para adaptarse a las 29"

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Specialized Carve 29 2013

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