Vamos de compras, ¡qué horror!

¿Por qué será que somos capaces de aguantar duros recorridos y entrenamientos sobre la bici pero media hora con el carrito en el supermercado es capaz de destrozarnos? Y nuestra pareja tan normal... ¿Hay explicación científica?
Yago Alcalde. www.ciclismoyrendimiento.com -
Vamos de compras, ¡qué horror!
Vamos de compras, ¡qué horror!

La verdad es que muchos de nosotros nos hemos visto identificados con esto. El principal motivo de este tipo de cansancio es que estamos haciendo una actividad física a la que no estamos acostumbrados. Digamos que es la misma sensación que tendría tu pareja si un día montase en bici una hora y media sin estar acostumbrada: también acabaría con una sensación de fatiga generalizada muy grande y seguro que con algunos dolores.

Si eres capaz de estar pedaleando durante horas sin acabar destrozado es porque estás entrenado para ello. Lo haces habitualmente y para tu cuerpo no es un estrés extra. Aparte de eso, cuando vamos en bici en el fondo estamos sentados, lo cual significa que las piernas están en descarga y que no estamos soportando sobre ellas todo nuestro peso.

Ir de compras supone dos tipos de actividades: caminar y estar de pie quietos. Hay muchos ciclistas que, en su día a día, no caminan nada. Si te desplazas al trabajo en coche y en tu tiempo libre sólo haces ciclismo es posible que una actividad tan simple como caminar pueda suponerte un tipo de esfuerzo muscular a el que no estás acostumbrado, sobre todo si la actividad es andar despacio. Pero peor que caminar, el hecho de estar quieto de pie supone una actividad más exigente, ya que en esta situación el estrés muscular es mayor aunque al estar quietos parezca lo contrario.

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Cuando estamos de pie, el flujo sanguíneo empeora al no haber movimiento ni contracciones musculares. Además, el peso se concentra de forma continua sobre unos puntos de apoyo sin descanso, mientras que cuando estamos caminando vamos cambiando estos puntos de apoyo. Y el trabajo muscular que tenemos que hacer para sostener la posición es realizado por pocos músculos a la vez. Esto se acentúa si no estamos acostumbrados a estar de pie durante mucho tiempo.

Independientemente de la cuestión física, es posible que exista también un componente psicológico motivacional asociado, ya que a veces ir de compras con la pareja puede que no sea el plan que más nos motive. Sin embargo, hacer una ruta con los amigos es todo lo contrario: es uno de los planes que más nos apetece hacer. Esta motivación para salir en bici seguro que camufla algunas de las sensaciones de fatiga que tenemos después de hacer una ruta en bici. Y la desmotivación o el aburrimiento de ir de compras seguro que influye en acentuar la sensación de fatiga tras llevar un rato viendo escaparates. Esto se acentúa si las cosas que estás comprando no te despiertan un gran interés.

Texto: Yago Alcalde. www.ciclismoyrendimiento.com

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