¿Cómo cambiar las pastillas a la bici?

La importancia de una frenada efectiva va más allá de la experiencia reconfortante de salir a montar en bici. Una buena regulación y un mantenimiento adecuado son indispensables para garantizar nuestra seguridad. Realizar estos ajustes es mucho más sencillo de lo que parece.
Jorge Lopez // Fotos: Gonzalo Manera -
¿Cómo cambiar las pastillas a la bici?
¿Cómo cambiar las pastillas a la bici?

Con la colaboración especial de Manuel Resino (Mammoth).

Si en algún momento de tu vida te has quedado sin capacidad de frenada conduciendo un vehículo conocerás la angustiosa sensación de vacío... esa que te deja sin aliento aun cuando consigues reducir tu velocidad a cero. Encima de una bici podemos llegar a ritmos superiores a los 50km/h descendiendo, pero el buen rendimiento de un sistema de retención se vuelve necesario desde el instante en el que despegamos los pies del suelo. Los frenos son el principal elemento de seguridad activa, y además de ofrecernos la garantía de volver a casa de una pieza también nos ayudan a progresar en nuestras habilidades técnicas. Los sistemas convencionales de zapata que todos conocemos han quedado ampliamente superados por los frenos de disco, compuestos básicamente de cuatro elementos; maneta, cable, pinza y disco. Las pastillas, alojadas en el interior de la pinza, son el elemento que sufre un mayor desgaste y al que más atención debemos prestar. Para saber si es el momento de remplazarlas basta con llevar a cabo un examen visual, si la capa del compuesto es muy fina ha llegado su hora. No obstante el deterioro suele venir acompañado de ruidos de fricción y un notable descenso en la efectividad del sistema, es aconsejable no llegar a este punto ya que además podemos dañar el disco. A la hora de adquirir nuestras nuevas pastillas tenemos que fijarnos sobre todo en el modelo exacto de las que llevamos, ya que existen distintos tipos y son incompatibles entre sí. Te recomendamos que lleves directamente las desgastadas cuando vayas a por las nuevas para que no haya ninguna confusión. ¿Ya lo tienes todo? Al lío.

 

>> HERRAMIENTAS

- Alicate

- Llaves Allen de 5 mm, de 2,5 mm o tipo Torx (según modelo)

 

>> PASO A PASO…

1. Existen numerosos modelos de pinza de freno, este tutorial es válido para todos. La única diferencia sustancial que podemos encontrar es la manera de extraer las pastillas. Para este proceso recomendamos quitar la rueda aunque en algunos casos no es necesario. Debemos ser precavidos y no tocar los discos de freno para evitar contaminarlos.

 

2. Retiramos el pasador que sujeta nuestras pastillas. Si éste es roscado necesitaremos una llave Allen para aflojarlo, es posible que también posea una arandela en el otro extremo que tendremos que retirar previamente. Si nuestro perno se asemeja más a un clip será necesario utilizar el alicate, aplanamos las puntas que impiden la extracción  y retiramos.

 

3. Si no vemos la espiga mencionada en el paso anterior nuestras pastillas estarán sujetas mediante un imán. Basta con presionar hacia adentro la pestaña que sobresale para notar cómo se despegan del pistón (elemento mecánico que empuja las pastillas contra el disco).

 

4. Retiramos las pastillas. Este es un buen momento para familiarizarnos con el sistema de frenado y realizar un examen visual para comprobar el funcionamiento. Comprender el mecanismo puede ser útil para solucionar posibles contratiempos cuando salimos de ruta.

 

5. Una vez tengamos las de recambio realizamos la operación a la inversa, las montamos sin tocar la superficie de frenado para no contaminarlas. Si nuestra pinza tiene el perno mencionado en el paso 2 lo volvemos a colocar. Si teníamos una buena regulación previa notaremos que las pastillas rozan por ser más gruesas. Para solucionarlo debemos recolocar la pinza.

 

6. Aflojamos levemente los tornillos que anclan la pinza al cuadro con ayuda de una llave Allen y con la rueda puesta apretamos la maneta de freno un par de veces para que la pinza se centre sola. Sin dejar de ejercer presión volvemos a apretar uniformemente los tornillos.

 

7. Existen dos tipos de frenos de disco, el mecánico (accionado mediante un cable) y el hidráulico (funciona gracias a un émbolo y un pistón conectados mediante un fluido). En el primero sí podemos realizar un ajuste fino de la distancia de las zapatas al disco de una manera manual. En el segundo todo está medido para que esa distancia sea siempre perfecta.

 

8. Comprobamos que todo esté alineado haciendo girar la rueda, si lo hemos realizado correctamente no debería rozar, si notamos algún ruido repetimos el paso 6. Si el ruido persiste debemos comprobar que el disco no esté torcido. De ser así podemos enderezarlo con muchísimo cuidado

 

9. ¡Ya hemos terminado! Recomendamos prestar una especial atención a la hora de montar y desmontar las ruedas cuando por ejemplo metemos la bici en el coche, al colocarlas de nuevo el disco debe quedar bien alineado. Es normal que las pastillas tarden unas cuantas frenadas en asentarse y ofrecer el 100% de su rendimiento, no desesperes si al principio la respuesta no es del todo satisfactoria.

 

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