Publicidad

Tendencias: ¿Hacia dónde va el Cross Country?

Aunque la esencia del Mountain Bike sigue siendo la misma que la de hace unas décadas -divertirnos como niños con nuestras bicis en el campo- si analizamos el material actual comparado con el de los inicios es fácil ver que mucho ha cambiado… bicis más todo-terreno, más resistentes y capaces de alcanzar límites que ni creíamos posibles. ¿Es el Mountain Bike de hoy “más Mountain Bike” que el de antes?
Héctor Ruiz -
Tendencias: ¿Hacia dónde va el Cross Country?
Tendencias en la industria: ¿Hacia dónde va el Cross Country?

Más Cross Country que nunca

El recorrido de suspensiones delimita las posibilidades de crecimiento de las bicis de Rally, aunque esto no ha impedido a las bicis de esta categoría evolucionar hacia un tipo de uso más agresivo y polivalente. Se han establecido los manillares de gran envergadura como lo normal, con medidas habituales en bicis de serie de entre 690  a los 720 mm de anchura, incluso encontramos 760 mm en algunas marcas más arriesgadas (en la Scalpel Si de Cannondale). Las potencias también tienden a ser cada día más cortas, siendo frecuente encontrar potencias por debajo de los 100 mm, normalmente hasta los 70 mm. Como referencia, una bici de similares características de hace poco más de una década montaría un manillar de unos 580 mm (que normalmente cortábamos y les instalábamos acoples) y una potencia de entre 100 y 120 mm. Una bici de 140 mm de recorrido “de antes” llevaba un manillar de 660 mm, ¡compara!. La llegada de las ruedas de 29” y la necesidad de hacer más palanca sobre ella para tener un buen control ha sido en parte el impulsor de estas nuevas medidas que están ya bien asentadas.

La comodidad de los cuadros rígidos es otra de las tendencias principales desde hace unos pocos años y que no cesa de evolucionar. Mientras en los 90-2000, crear cuadros cada vez más rígidos era el rompecabezas de los fabricantes, el exceso de rigidez traducido en incomodidad y pérdida de tracción de la rueda trasera nos ha hecho caer en la cuenta de que cierto grado de flexión es vital para el Mountain Bike (y si, también para la carretera). Así, prácticamente no queda fabricante que no haya desarrollado sus propios métodos de absorción en los cuadros rígidos, ya sea jugando con las formas de los tubos o el tipo y disposición de las capas del carbono en el caso de ser de este material para lograr en muchos casos a una flexión que va de unos pocos milímetros hasta un par de centímetros. Otras marcas se han embarcado en recuperar el viejo concepto de “Softail”, con micro suspensiones traseras, como es el caso de BMC o Lapierre, que incorporan pequeños elastómeros en su triángulo trasero para experimentar esta absorción de entre 1 y 2 centímetros.

Y una corriente poco habitual en España pero que cada día gana más adeptos es la de bicis de Cross Country diseñadas para un uso más cañero del normal, con recorridos de suspensión aumentados (entre 110 y 120 mm) y con componentes propios de bicis endureras, con manillares muy anchos y de doble altura, neumáticos de gran balón (hasta 2,3”) ángulos de dirección más relajados y con tija telescópica. Ejemplos de estas bicis tenemos muchos, como las BMC Agonist, la Anthem de Giant o La Scalpel SE de Cannondale. Su objetivo no es otro que el de mantener la capacidad de pedaleo de una doble de Rally pero aumentando la diversión y seguridad en terrenos complicados.

Escuadra y cartabón

A la izquierda una bici de DH del año 93, la Scott Unitrack DH. A la derecha una de las bicis de XC más laureadas de la era moderna, la Scott Spark. ¿Aprecias las diferencias? Aunque hay algunos aspectos geométricos que no han cambiado en exceso (si no valoramos que una era de DH y la otra es de XC), como vainas, altura de pedalier o inclinación del tubo de sillín, otros sin embargo distan mucho de una a otra: del ángulo de dirección de 71º, distancia entre ejes de 1.066 o el tubo superior de 572 mm (que presumía de largo en aquél entonces) hemos pasado a 68,5º, más de 1.127 mm y un tubo de 600 mm, ambas en talla M. Las suspensiones de la primera ofrecían 20 mm atrás y 30 mm delante, mientras la Spark tiene 100 mm. Todas estas diferencias harían que en una carrera frente a frente la actual haría sonrojarse a la bici de DH del 93.

Te recomendamos

Así es el nuevo casco de Fox, el Flux, que llega en dos versiones, una de ellas con s...

Tú ya tienes la motivación para entrenar. Lo que necesitas son las herramientas más p...

El Polar V650 ahora muestra tus segmentos de Strava y se entiende con el novedoso sen...

Los que tengáis en mente la Ninety-Six en su versión 6000 (la bici del gran José Anto...

La firma francesa tiene claro que su material y personal puede con todo, y lo quiere ...

Probamos la tope de gama de la marca alemana para trail...

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.